
¿Necesitas energía, más concentración o mejor memoria durante el día? La creatina y la cafeína son buenas opciones.
Si quieres mejorar tu rendimiento físico y mental, tu rutina, tus hábitos y tu estilo de vida deben estar enfocados en eso, pero no siempre necesitas hacer cambios radicales, porque hay cosas “pequeñas” y simples que pueden tener un beneficio muy grande.
A veces, lo que necesitas es complementar tus hábitos con el suplemento correcto, que te ayude a lograr los objetivos que quieres y que te aporte lo que realmente necesitas para alcanzarlos.
Y cuando se trata de desempeño, entre las cosas más estudiadas, más comentadas y más populares, encontramos tanto a la creatina (un ácido orgánico que el cuerpo produce naturalmente y que contiene aminoácidos como la arginina, glicina y metionina) como a la cafeína (que también es una sustancia natural). Ambas cosas están conectadas con la energía y ambas se suelen usar en el contexto del ejercicio, pero, ¿hay alguna que sea mucho mejor y más efectiva que la otra?
De acuerdo con los expertos, tanto la cafeína como la creatina pueden ayudar a mejorar el rendimiento físico y mental, pero lo hacen de forma diferente.
Como explica Medical Life Sciences: “La cafeína mejora la fuerza, la resistencia muscular y el rendimiento anaeróbico al unirse a los receptores de adenosina, concretamente al subtipo A2A. Asimismo, reduce el dolor y aumenta la excitabilidad neuronal. La creatina repone el trifosfato de adenosina (ATP) durante el ejercicio anaeróbico, incrementando así la potencia a corto plazo y el volumen de entrenamiento”, y la creatina también se ha asociado con una mejora en las funciones cognitivas y la salud del cerebro.
De acuerdo con el sitio, un estudio reveló que ambos suplementos mejoran el rendimiento mental y pueden tener un impacto en el rendimiento físico (aunque no es muy grande), pero lo que mejor funciona es combinar los dos.
“El estudio reveló que el consumo conjunto de nitrato de creatina y cafeína mejora la función cognitiva en atletas entrenados en ejercicios de resistencia durante un periodo de hasta siete días, sin provocar efectos adversos”, dice el estudio.
Por otro lado, hay que considerar que la cafeína y la creatina no tardan el mismo tiempo en hacer efecto. Uno es más instantáneo y el otro requiere de tiempo y consumo regular para brindar los beneficios, y esa es una diferencia que hay que considerar a la hora de elegir qué necesitas.
Si quieres energía y concentración al momento, la cafeína es tu mejor aliada porque funciona en pocos minutos, pero, si quieres tener más energía en general y a largo plazo, la creatina funciona mejor, ya que ayuda a que el cuerpo pueda producir energía de manera más eficiente.
Por otro lado, la cafeína tiene una desventaja clara, porque si la tomas muy tarde, entonces afecta tu calidad de sueño y eso puede llevar a que te sientas más cansado durante el día. “Las investigaciones resumidas en la revisión de S&J sobre la literatura relativa a la vida media de la cafeína señalan que consumir cafeína incluso seis horas antes de acostarse puede reducir el tiempo total de sueño en más de una hora —aun cuando las personas no se sientan subjetivamente alerta—, lo que explica por qué un café tomado a las 2 de la tarde puede seguir afectando al sueño a las 10 de la noche. Un mal descanso, a su vez, perjudica precisamente esa capacidad cognitiva que se pretendía potenciar”, dice Roon.